Archivo del blog

sábado, 25 de julio de 2020

The Last of Us 2: Lev y la descentralización del personaje principal

     Una de las tendencias en que han devenido los videojuegos de mundo abierto es la elección voluntaria de misiones secundarias. Dichas misiones dan la oportunidad al jugador de ganar ciertas ventajas que hacen que las misiones principales sean más sencillas. No obstante, en los juegos de mundo abierto a veces sucede que, una vez acabadas las principales, no se vuelve a saber nada de aquél NPC que necesitaba una gema o que quería vengarse de alguien por uno u otro motivo. Cuando, sin embargo, las misiones secundarias se encadenan y forman una subtrama independiente, recordemos juegos como Skyrim, se puede ver cómo el mundo adquiere cierta riqueza. No obstante, ocurre que en muchas ocasiones estas mismas subtramas se centran demasiado en el jugador, dando la impresión de que precisamente esas misiones son únicamente importantes para el personaje principal. The Last of Us 2 no es un juego de mundo abierto, pero sí que tiene una subtrama que no sólo enriquece el mundo, si no que también da vida y complejidad a uno de sus personajes: la subtrama de Lev.

        Lev (y a partir de aquí empiezan los spoilers) es un niño trans que Abby, una de las dos protagonistas que llevamos en el juego, se encuentra cuando los Scars o Serafitas la capturan. Justo cuando están a punto de ahorcar a Abby, aparece Yara, una Serafita que ha huido de la sociedad fanática de los Scars con Lev. Sin embargo, este acto altruista lo paga cuando una Serafita le rompe el brazo con un martillo. Ahí es cuando Lev entra en escena con el arco para ayudarlas a liberarse del control de los Scars. Desde ese momento, se establece un vínculo entre los tres personajes, como Yara nos ha ayudado, nos vemos en la obligación de ayudarla. En nuestra búsqueda de medicinas para la Serafita nos acompaña su hermano Lev, lo que hace que se empiece a desarrollar una relación de afecto mutuo entre la protagonista y el personaje secundario. El hecho de que Abby se aparte durante un momento de la trama principal para centrarse en una subtrama que es importante para un NPC es de destacar, ya que no sólo enriquece la relación entre Lev y Abby, si no que también consigue que cada personaje adquiera matices que ayudan a perfilar su personalidad. Comprendemos a Abby gracias a sus interacciones con Lev, pero al mismo tiempo vemos como el Serafita va adquiriendo cada vez más complejidad a partir de estas relaciones. Además, el hecho de que Lev tenga una trama propia lo enriquece. Para demostrarlo, se puede hacer el experimento de eliminar a las protagonistas y sus tramas, el único personaje secundario que se sostiene por sí solo es el Scar. El propio juego le concede importancia a Lev cuando te obliga a ir detrás de él porque ha ido a buscar a su madre para llevársela a Santa Bárbara.

             Cabe destacar, sin embargo, que parecería que la subtrama de Lev gira alrededor del hecho de que es trans cuando en realidad, como recordaba Sergio Lifante (Quetzal) en un podcast, el motivo por el que huye de los Serafitas es el matrimonio concertado con un Scar, el cuál le sobrepasa por mucho en edad. En el juego esto se deja caer una vez en una conversación y, sin embargo, parece que no se insiste lo suficiente en el hecho de que Lev sea trans. Hubiera sido mejor que se hubiese tratado como en el caso de Dina que, a pesar de ser un personaje poco desarrollado, no están constantemente recordando que es lesbiana. Se podría criticar que su subtrama es estar enamorada de Ellie y que es un personaje más plano que la Tierra, pero, de nuevo, su historia no gira alrededor de que le gustan las personas de su mismo género. 

              No estaría de más insistir en la necesidad de que se incluya más desarrollo en los personajes secundarios en los medios narrativos. The Last of Us 2 es un perfecto ejemplo de cómo se podría conseguir que los consumidores se preocupasen por los secundarios y de cómo enriquecer el mundo y lo que habita en él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario